Viejos silencios que oxidan la noche
un viento asustado tirita
caricias solitarias que desembocan en nada
Todos los libros del mundo ya han sido dichos
y aún así siguen, seguimos aquí, en este tiempo
mudo que no sirve de nada
es simple: es inútil.
La palabra es inútil, pero útil, muy inútil
rabiosamente útil
escandalosamente inútil
por eso la locura
por eso los silencios prolongados
y la estática
Las muertes
¿hay alguien que quiera morir hoy?
¿hay todavía idiotas que escuchan a otro?
La saliva lima todo y todo es nada
el mundo, por veces (siempre), pierde su color
es irremediablemente estúpido
Es tupido el mundo de magia
la contradicción es lo natural
por eso la locura
La luz siempre está presente
en cada momento
entre los sonidos de idiomas ininteligibles
debajo de las hojas que el viento hace volar
en la noche misma
en la muerte misma
por eso la locura
Lágrimas acumuladas
dedos nudosos que duelen
los ojos frente a un vidrio puntiagudo
dedos que evitan el trasminar de las lágrimas
Hoy es de noche, como siempre
y hoy estoy aquí, de nuevo aquí
en esto que es innegablemente inútil
en esto que será tediosamente olvidado
en esto que es idiotamente recursivo
tan idiotamente mío
tuyo
y que lo regalo y lo vendo
y lo olvido y lo pierdo
porque no es mío ni tuyo
ni esto son palabras
ni lo que escurre por mis ojos son lágrimas
ni lo que escuchas son sonidos
Allá afuera hay mucho silencio,
¡ve!, ¡corre y mójate con él!
Aquí sólo hay cosas que nadie quiere saber
y a nadie le importan ya
Hoy el mundo me da la espalda
mientras grito, como en las pesadillas,
sin lograr emitir ni una pizca de voz
Los perros ladran y las calles siempre tienen muerte
hay un viento extraño en estos días
y nadie hará nunca más nada
jamás
de ningún modo nunca
Las palabras son inútiles contra las balas
las palabras no entierran muertos
ni quitan el filo de los cuchillos
ni limpian las lágrimas de los débiles
ni limpian las heces de mis perros
Es lo mío que no es tuyo y que no me lo das
y no nos pertenece
y es parte de eso que es nada
lo futurible del pasado
el extraño caso de la muela que quiso ser incisivo
el filo del presente que acuchilla las nuestras tuyas
(las de él) entrañas
Y luego está eso que no es
que lo rompe todo
como la yema del dedo a la burbuja
después el aire calmo es el aquí
que llenaba esa esfera
que no pudo volar más
Poseo diez yemas igualmente selectivas
la punta de la lengua es mejor entretenerla
con la carne lúbrica de los amantes
¡que no vea la luz!
¡y los ojos que no vean la luz!
¡y las muelas que sigan siendo muelas!
La luz, siempre será la luz
y todo sigue siendo, sin embargo
tan inútil, tan raquítico
Siempre se estará a punto de explotar
como la burbuja
viaja y brilla
como la burbuja
A lo más, las inútiles podrían ser
como las burbujas