Él pudo cambiar la cera por cuero u otro material menos endeble, pero ¿quién quiere andar por el mundo con un hijo tan testarudo? ...
No serás más que un mariconcito de colonia. Desde pequeño tu padre tratará de «enmendarte». Tus tÃos te obligarán a jugar futbol por las tardes y tus primos se burlarán de tus muñecas. Las niñas del barrio pasarán tiempo contigo, pero ante el mÃnimo disgusto infantil, ellas te echarán del corrillo exhibiendo tu calidad de varón. Crecerás. Alguien probará tu cuerpo y tú...
No lo hizo por despecho, ni para vengarse de Jasón. Cometió un acto de caridad. Si mató a sus hijos fue en beneficio de aquellos infantes: ¿quién podrÃa dejarlos correr por el mundo, sin compadecerlos, a sabiendas de que sus venas estaban repletas con la sangre cobarde del padre? ...
VivÃa frente a la terminal de autobuses. Era un vagabundo, no tenÃa casa, pero vivÃa frente a la terminal de autobuses. Su larga barba, recta y rubia, le conferÃa un aura de sabio eremita. Aislado del mundo dentro de la ciudad. Como San Antonio, contemplaba las tentaciones en ese desierto de calles. Como San Jerónimo, escribÃa continuamente sobre un volumen de hojas. ¿Redactaba...
Sólo diré que en mi pueblo habÃa un loco llamado Florencio. Andaba cubierto con una cobija porque siempre sentÃa frÃo. El agua le provocaba pavor. Dicen que antes de volverse loco fue muy inteligente y que estudiaba mucho. QuerÃa ser maestro. Dicen que era pobre y que se iba a la escuela con una taza de café aguado en la panza. Recuerdo su...